Piso compartido

Ana Flecha – Mrs Danvers

Hoy estoy triste.

Ha sido mi jefe. Mi jefe, que tiene un jefe, que tiene otro con apellido compuesto. XY=jefatura al cubo.

Mi jefe es el calvo diminuto de mi primer post. No os acordáis, no pasa nada, ya me acuerdo yo de él todos los días con todas sus horas. A partir de ahora llamémosle, por ejemplo, Lefou. Como el esbirro imbécil de Gastón.

Cuando me grita olvido mi capacidad infinita de complacer a cualquier figura de autoridad.Hoy me ha gritado estoesunamierda!! y me ha confirmado mi derogación vacacional hasta septiembre.

Yo tengo muchos tipos de tristeza dentro, tengo un catálogo melancólico lleno de ofertas en constante crecimiento, soy el Aldi de las penas.

Pero esta, la tristeza de dentro, la de querer que suene el teléfono y decir “mami me duele la tripa puedes venir a buscarme?”, la que nace de una heridita narcisista infectada, la tristeza más triste, la tristeza nuclear, solo se me pasa si voy al Piso.

Grito desde la puerta «¿Puedo pasar? Traigo bombones«.


Rosario me pone en la palma de su mano, me repasa con la mirada y me dice: qué mala cara hija. Me transporta hasta el baño corriendo y me veo obligada a rodear su meñique para no salir volando.

Azucena me quita el vestido mientras piensa que llevo demasiado sin ir a sus clases de yoga, pero no me lo dice. Me meto en la bañera, Olvido me enjabona el pelo con cuidado extremo y champú de melocotón – a ti la ansiedad te va a dejar tan calva como tu jefe, rica – Paloma me masajea los pies con entrega y me canta un chotis nuevo que ha compuesto en el que me promete que voy a ser la emperatriz de Lavapiés.

Entra esmeralda con una bandeja, rompe la hoja de lechuga en trocitos diminutos y me mete uno en la boca- no me comes nada, niña, anda que te invito a un purito-.

Me crecen hiedras en las clavículas y flores en el pelo y brotes verdes en las vértebras y salen de mi ombligo peces de colores y Rosario me pone el albornoz limpio, me hace una cuna con su mano derecha, me desenreda el pelo y la tristeza nuclear se evapora.
En el Piso os esperan. Corred a leerlo. La sabia casera, doña Ana Flecha (@anaflesh en Instagram) os ha preparado una habitación propia✨

Una cosa te digo, Lefou. 
Durante toda mi vida, septiembre ha sido el comienzo de todas las cosas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *