Panza de Burro

Andrea Abreu – Barrett

Se llama Isla y no habla.

Su madre le decía de pequeña: mi Isla Bonita

No habla.

Pero si hablase diría por favor, miradme, miradme, mi-rad-me.Tú mira, tú escucha, Mira este cráter, mamá, ¿por qué no lo ves?

Si pones la mano aquí ¿no lo notas?

Si abro la boca ¿no ves este fuego dormido?

Isla creció pintándose casitas blancas en las costillas y lazos amarillos en las trenzas. Una vez vio en un anuncio que en Canarias siempre es verano y a las nueve son las ocho para tener una hora extra de esa vida colorida y, con los dedos blancos de temperatura, pensó; ¿Será que yo no hablo porque aquí nunca hay sol?

Con 14 años plantó tabaibas en los cortes de sus muslos y, con los dedos negros de lodo, pensó; ¿Será que no hablo porque aquí siempre son las diez?

A los 16 lloró tanto que las tabaibas crecieron y los ojos se le quedaron para siempre del color de las uvas Malvasía.

Mira este cráter. Por favor, míralo.

A los 18 se dejó el pelo larguísimo para que al peinarlo por las noches sonase como las olas estampándose contra Los Gigantes.

A los 20 conoció a Celeste Simbiosis, esa amiga que mira con un ojo de madre que adora a su hija y otro de hija que admira a su madre.

Celeste dice te quiero con el mismo amor limpio que cuando te presta un libro.

Palabras mayores.

Y le dijo te quiero

Y mira este cráter que tienes aquí.

Y le prestó este libro: buen viaje, amiga jarrapa, eso es más que simbiosis, ya verás.

Isla las ve entre los pinos nada más llegar.

Isora habla, shit calla, Isla lee y las espera abajo.

Por favor,mira este cráter,

por favor, que lleguen a la playa.

Isla piensa

cuánto te entiendo,shit

cuánto te quiero,Isora. 

Isla quiere pensar como una y hablar como otra.

Siente culpa cuando las escucha, culpa peninsular.

Solo hace un día que han terminado las clases y ahí no siempre es verano.

Tiene una nube a la altura de su nariz y apoya la cabeza en ella mientras piensa

«Por favor,

llegad a la playa».

Cree que las niñas no quieren esa hora extra.

Antes de acabarlo se acuerda de sus 16,

de los ojos malvasía,

del tipo jediondo,

de las tabaibas en sus piernas,Isla

tan poquita cosa,

Isla Bonita,

tan de mojo verde,

tan cachorrona

solo pa sí misma.

En esa página le hierve el estómago. 

Tiene palabras.

Mira este cráter.

Soy Isla porque soy volcán.

Sabe hablar porque puede hablar.

Así que llama a Celeste y le dice

Ya entiendo. Ya hablo.

Me queda un capítulo

Solo dime;

¿Andrea las deja llegar y bañarse

un fisquito namás?

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