Las niñas prodigio

Sabina Urraca – Fulgencio Pimentel

Podría yo empezar este blog recomendando cualquier libro reciente (esto es un espacio seguro para zetas, “reciente” solo abarca el último mes y medio y así será entendido por el lector en adelante). Será por falta de novedades literarias brillantes, diría mi madre con su tono de cuando llevo la camiseta del merchandising de One Direction Tour 2012. 

Sí, de acuerdo, qué de libros guays y autoras han venido al mundo este año, pero en mi post de bienvenida soñé con darle la silla presidencial de mi club de lectura a Sabina urraca (otra vez soñé que yo le regalaba un caballo robado – jeje- para que volviese a la Alpujarra y escribiese ocho novelas más porque yo es que por Sabina urraca, y solo por Sabina Urraca, cometería cualquier transgresión de las normas). Yo querría ser el pollo asado deslizándose por la bandeja del horno de Sabina.

Este libro me hizo catacrack-crack-hard-knock-life-crack en el corazoncito, sin ser yo nada de eso. Es como la horchata, terminas y no puedes digerir más pero en un ratito te vuelve a apetecer y lo vuelves a empezar y así hasta que quieres que Raisa te rompa las encías, invitar a Marisol a dormir en tu casa, no sé, morder algo frío, arañar un folio, limarte las muelas, abrirte a ti misma con un bisturí y hundir los dedos en un trozo blandito de colon. También quieres ir a una matanza de cerdos, escupir una placenta a medio digerir y regalársela a un ovni, dejarle las bragas en el buzón al vecino. Da igual las veces que lo leas, nunca terminarás de tener claro si quieres asomarte a los surcos en la cara de Henri.

Nadia, lo siento muchísimo, cuando tú conquistabas el planeta quedaban más de veinte años para que naciera yo, tu nombre me sonaba a la misma distancia e importancia que Naranjito (mi padre, ya sabes) hasta que vino la señora Urraca a sacarme de mi analfabetismo, ahora sé, ahora te entiendo. Ahora entiendo al mundo, Nadia.

Ayer veía en la tele que Bertín Osborne va a tener un nuevo hijo. Primero pensé que no va a tener amigos y solo podrá jugar con niños piedra. 
Luego pensé ¿Se llamará Podjani? 

Leed este libro con la misma entrega, incomodidad, tentación y fe ciega con las que se lee la santísima biblia, amigas⚡️🤸🏽‍♀️.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *