Almendra

Won-pyung Sohn – Booket

Hay 3 cosas muy importantes cuando eres adulta: 

tener cerca un Mercadona, 

tener cerca un médico de atención primaria 

y tener cerca una librería con una librera dentro, para la atención secundaria supongo.

La cercanía y la atención son importantísimas cuando eres adulta. El momento en el que el vino blanco te empieza a gustar también es importante, pero teniendo las otras a veces ni siquiera te acuerdas del vino.

A principios de año fui a mi médico de atención primaria, que estaba cerca (porque ya era adulta yo a principios de año) y le dije, cuando se hace de noche me duele aquí, debajo del esternón.

Me dijo anda anda si eres muy jovencita.

Pero no te acabo de decir que me he mudado pensando en tener cerca un Mercadona, una librería y tu puto centro de salud, que es grave, que soy adulta, que por qué me iba a asustar a mí la noche si no fuese porque soy adulta, Nolotiles.

Salí de allí, me compré una bolsa-tubo de almendras garrapiñadas con cierre de pegatina azul (jovencita, dice el imbécil) y antes de girar a a la derecha para entrar hacer la compra a Mercadona giré a la izquierda (todo lo importante cerca porque soy adulta) para entrar a ver a Miren (@ahorasoylamua, de la que os hablé el otro día) la librera dentro de mi librería.Para la atención secundaria. 

-Miren, me duele aquí. 

-Qué señor te ha dicho qué, que le corto la lengua con una falcata ibérica, mivida (con Miren todo señor es sospechoso de toda pena ajena. Incluso aunque se demuestre lo contrario)

-Que no, que esto no es por un tío – ¡todo, siempre, es por un tío!, me diría semanas después cuando se enteró de que mi cumpleaños es el día del padre – que me duele aquí por la noche. 

-Uy nena, hoy ni traumas, ni sangre, ni infancias, ni Plath. Hoy te doy algo blandito. 

-Miren, creo que siento demasiado. Quiero ser una almendra como estas, dar vueltas en un tostador, no tener esternón. No sé qué me pasa, no sé habitarme.

-Claro que sabes, pero crecer… este mundo patriarcal…(quenoesporuntío!) anda empiézate este y no llores, voy a por agua.

-No, agua no. Es que se está haciendo de noche, mejor un vino blanco.

-Ay mivida…. qué mayor te has hecho.

En el capítulo de hoy “lecturas blanditas sobre durezas varias”: Almendra, de Won-Pyung Sohn.

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